sábado, 17 de mayo de 2014

La caída de Camelot


Sin lugar a dudas, Carlos Pacheco es un referente a nivel nacional en el mundo del cómic, y se ha convertido en total protagonista de esta edición al conformarse como autor del cartel del salón. En él, aparece Barcelona con personajes sobradamente conocidos, pero ligeramente modificados para que no se trate de ellos, aunque sean reconocibles; hasta la fecha, me parece el mejor de todos. He podido compartir un breve momento con él justo antes de su conferencia, aunque ha sido después cuando me ha podido firmar La caída de Camelot.



Es un camino largo y difícil entrar dentro del sector editorial para alcanzar un espacio propio, y debido a caracterizarse como un círculo cerrado y obtuso, conseguir reconocimiento suele conllevar a la autoedición. A pesar de ello, sigue siendo duro llegar al público, y en ocasiones la ardua pero práctica vía para acceder al lector es la referencia a lo conocido, aunque sea a modo de parodia. Es el caso de Sergio Ballester, en cuyo último trabajo se ha atrevido con la obra maestra escrita por Alan Moore y dibujada por Dave Gibbons: Watchmen. Le he pedido que me dibujara a Rorschach en su cómic Guachimen, en el que se ha vuelto a la edición en color respecto a su anterior publicación, que fue en blanco y negro debido al coste adicional que representa.



En esta ocasión, Francisco Ibáñez me ha dibujado a Mortadelo disfrazado de cangrejo en la primera edición de Barcelona 92. Es curioso porque a pesar de nunca haber confirmado que se trata de la ciudad condal, gracias a las olimpiadas, en este número se hace patente más que nunca cual es el lugar de residencia de sus agentes. Como siempre, el guión de Ibáñez resulta un fiel reflejo de la sociedad y época, cargado con su humor y sátira habituales, y referenciando el momento vivido, incluso convirtiendo ciertas situaciones en premonitorias.






Parecía que prácticamente toda mi estancia y tiempo invertido iba a destinarse al stand de ECC ediciones, editorial de DC cómics, pero merece especial mención el espacio de Panini, donde se publica Marvel, pero no exclusivamente por la firma de Carlos Pacheco. La última visita y dibujo del salón ha sido por parte de Salvador Espín, a quien le he pedido a Lobezno. Ha demostrado caracterizarse por su profesionalidad, humildad e ilusión, ampliando su horario de trabajo fuera de lo establecido y atendiendo a todo aquél que se acercaba. Me ha parecido especialmente emocionado de compartir el mismo lugar que Pacheco, a quien por cierto, a pesar de pasar relativamente desapercibido, vimos en la premiere de El hombre de acero en Madrid.



Soy el mejor en lo que hago.

viernes, 16 de mayo de 2014

Por el mañana


El primer dibujo de este salón ha sido de la mano de Andrés Guinaldo, quien a pesar de haber dibujado a Superman en apenas unas viñetas del número 19 de La liga de la justicia, cómic que me ha firmado, se ha aventurado a hacerlo de nuevo. No se acordaba exactamente de cómo era el símbolo, y me ha pedido si lo tenía a mano para mostrárselo como ejemplo, por lo que me he abierto la chaqueta; el cuadro de la situación no ha tenido desperdicio, parecía que estuviera imitando una de las más conocidas poses de Clark, mientras Guinaldo observaba el escudo y lo reproducía. No obstante, el resultado ha sido bueno, con un clásico hombre de acero en el número 4 de Nightwing: la muerte de la familia.


Andrés ha recalcado en la entrevista la importancia de un buen entintado, tarea aparentemente de menor calado, pero capaz de pulir y ocultar los defectos del dibujante o bien por el contrario realzarlos. En su caso, y en base a los horarios establecidos de entrega del material, siente que en ocasiones invierte más tiempo inicialmente en los primeros dibujos del cómic. Sin embargo, desconoce si por el calentamiento, la asimilación de los personajes o simplemente el plazo que acecha, se considera más rápido en el desenlace del mismo.


El tiempo con Eduardo Risso y Brian Azzarello apremiaba, debido al retraso en el horario estipulado, por lo que han anunciado que la entrevista mutua entre los compañeros de mesa sería más corta. Dibujante y guionista, respectivamente, han sorprendido con su interés reciproco. Brian le ha preguntado su color favorito, pero otra de sus siguientes cuestiones, a pesar de recurrente, tampoco ha dejado indiferente por su respuesta: qué poder o característica de cómic le gustaría poseer. Risso ha contestado haciendo alusión a 100 balas, historia que Azzarello guionizó, ostentando tener dicha munición imposible de ser rastreada e identificada; inquietante.


Ambos han trabajado juntos en el cómic de Batman: ciudad rota, pero en mi caso he llevado otro ejemplar. Eduardo Risso me ha dedicado con su particular firma Batman: el caballero de la venganza en marco del evento Flashpoint, el cual dibujó. La historia transcurre en un universo paralelo creado accidentalmente cuando Flash, viaja al pasado para salvar a su madre de la muerte a manos de Eobard Thawne. Las consecuencias de dicho acto en la línea temporal provocan la alteración de todo el universo DC, dando paso y sirviendo como justificación a su reinicio, cuando Barry Allen se detiene a sí mismo con el objetivo de restablecer el orden. En el caso de Bruce, muere él y no sus padres en el callejón del crimen, convirtiéndose Thomas Wayne en Batman; recoge así el manto del murciélago de forma sanguinaria y violenta, donde la locura se apodera de Martha, cuyo rol es el de Joker. Todo un sorprendente giro argumental.


Dicho cómic también ha pasado a manos de su guionista, Brian Azzarelo, donde ha hecho su rúbrica, al igual que en Joker y Superman: por el mañana, dibujado por Jim Lee. La primera impresión que causa el autor es de seriedad, profesionalidad y diligencia, lo que supone un grave error una vez se intercambian sensaciones con él, como prueba la fotografía. En cualquier caso, se vislumbraba su carácter en la entrevista, aunque bien podría haberse tomado como venganza, después de que el argentino le hubiera preguntado porque se hizo homosexual después de 100 balas.


Flashpoint.

jueves, 15 de mayo de 2014

Hellblazer


Hoy se ha iniciado el trigésimo segundo salón internacional del cómic de Barcelona, cuya primera toma de contacto en mi caso, ha girado en torno al anti-héroe por excelencia de la línea editorial Vertigo: Hellblazer. Terror para adultos considerado en su amplio espectro como lectura gótica, opresiva y oscura, donde por ese motivo, el guión ejerce un rol de gran relevancia. Precisamente en ese aspecto entra en acción el británico Mike Carey, protagonista del día al ser guionista de la publicación de DC cómics, quien después de Peter Milligan y Brian Azzarello, se encargó de devolver a John Constantine a su tierra natal: Londres.


En la trama reaparecieron antiguos y conocidos personajes, como Chas y La cosa del pantano, cómic donde Constantine hizo su primer acto de aparición. Sus seres queridos están muertos o condenados por culpa de su adicción a las artes oscuras, pero la única forma de empezar de nuevo es prender fuego a los restos del pasado. Me ha firmado el cómic Se ruega respuesta, donde Carey finalizaba su etapa a cargo del detective de lo oculto más cínico de todos los tiempos. Aprovechando que aparecía John en su pose más típica, justo en la página donde le he dejado abierto para la dedicatoria, le ha hecho un bocadillo y ha escrito una de las muchas frases características del personaje.


Sí, un vórtice de perspectiva total, ese soy yo.

miércoles, 23 de abril de 2014

Sant Jordi 2014


De nuevo la jornada de Sant Jordi se ha visto caracterizada por la mala organización que contempla la mezcla incontrolada de curiosos, compradores, viandantes y por supuesto todo aquél que aspire a una firma del escritor en su libro. No obstante, una vez asimilado y dado por hecho que son gajes del oficio, sobretodo hoy en día con lo fácil que resulta hacer una foto con un móvil, quizás sea posible disfrutar un poco de la jornada.


En esta ocasión el gran Wyoming ha sido el primero, y podría decirse el más destacado, al no haber estado nunca en el día del libro y la rosa en Barcelona. Ha presentado su libro No estamos locos, digno del humor y sátira propios del programa El intermedio, y con un título digno de la experiencia del evento. El presentador y actor también es músico, y al respecto le he comentado cuando lo vi en Madrid en directo con Dan Aykroyd en el concierto de The blues brothers.




El siguiente turno ha sido el de Francisco Ibáñez, el cual considero siempre prácticamente una visita obligada. Me ha dibujado con su perfecto y rápido trazo un Mortadelo disfrazado de foca en su tebeo ¡Por Isis, llegó la crisis!, título que sigue perfectamente de actualidad a pesar de su tiempo. En relación a ello, siempre bromeo diciendo que el autor conforma una fiel representación del país: con 78 años y trabajando. Es viva imagen del cómic español y toda una leyenda, de pequeño no leía otra cosa y era un gran coleccionista suyo. De nuevo, la simpatía y profesionalidad con la que atiende el dibujante y guionista caracterizan su presencia.




Pedro García Aguado ha publicado su primera novela, Cuaderno de rebeldes, temática de la cual ha sido elegida, tal y como me ha indicado, porque debido a su pasado se convirtió en un experto de la materia de la mala vida, y por lo tanto es de lo que entiende. Al respecto le he dicho que me encantó la frase que dijo en una entrevista conforme no se avergonzaba de su condición. Como estaba hablando con él mientras me lanzaban la instantánea he querido repetir, y ha sido cuando ha entrado en acción para saludarle Sonia Cervantes, psicóloga del programa Hermano mayor. Le he dicho si me podía hacer ella la foto y ha posado pensando que me refería consigo. Nos hemos empezado a reír los tres, aunque al final también me he fotografiado con ella; la verdad es que ha sido un momento único, Pedro estaba aporreando la mesa de la risa, la cara de Sonia no ha tenido desperdicio.


Joaquín Reyes ha estado metido en su personaje durante toda la firma, de hecho preguntaba si Mario Vaquerizo andaba cerca y comparaba su fila de fans con las colas de los autores cercanos. A pesar de no destacar en originalidad, le he sacado de nuevo el tema de la imitación de Bono, a lo que me ha respondido con el falsete de Lemon. Realidad a la piedra es un libro gráfico de humor absurdo pero directo que garantiza una sonrisa, no se puede negar que es suyo.


A pesar del ambiente creado alrededor de Joaquín Reyes y del pequeño gran malentendido que ha dado tanto juego con Pedro, sin lugar a dudas la cumbre de humor del día ha sido alcanzada con Dani Mateo. Quizás le he entrado bruscamente en referencia a la temperatura corporal y humedad de la ropa interior de las adolescentes que nos rodeaban, pero lejos de escandalizarse ha echado a reír sin control mientras agachaba la cabeza. Le he dicho que estaban defendiendo a capa y escapada tanto a él como a su extrema belleza incluso en la aparición de la portada de su libro, La risa os hará libres, a lo cual ha destacado que era una proeza defender esa cara. Por lo visto con el gran Wyoming no solo comparte El intermedio y su primer Sant Jordi, sino que parece ser que su responsable, según palabras suyas, le supera en la captación de atención del sexo opuesto. Por la conversación que hemos tenido, el título del libro ha parecido magnificarse en significado por momentos.


La última adquisición del día ha sido Matar a Leonardo da Vinci, aunque con Christian Gálvez he acabado hablando de cómics, materia de la cual ha demostrado tener dominio. Compartimos el miedo que tenemos a la nueva película de DC comics, cuyo nuevo universo introdujo El hombre de acero, y donde Superman y Batman compartirán escenario por primera vez en la gran pantalla. Habrá que tener esperanza y por encima de todo fe en Zack Snyder, que ha demostrado que después de Christopher Nolan, es el director señalado para la adaptación y trato del mundo indicado. Por último, y en referencia al tema, le he remarcado la gran envidia sana que le tuve cuando entrevistó a Russell Crowe en la premiere de Madrid.


No estamos locos.

domingo, 13 de abril de 2014

Bits


Hoy ha sido la última oportunidad de ver Bits en el teatro Poliorama de Barcelona. Carles Sans, Joan Gràcia y Paco Mir han vuelto a demostrar que con Tricicle no hacen falta palabras para hacer reír, al menos en lo que respecta a su obra plagada de gags, homenajes y sobretodo muchísimo humor gestual. Tal y como el propio título indica, la tecnología actual toma protagonismo en la función y es usada como herramienta visual para conseguir sacar más que una sonrisa. La compañía teatral catalana es única en su especie, de hecho, son los únicos que al acabar salen al vestíbulo antes de que lo haga el público, para poder dar la mano y agradecer la visita personalmente a todos y cada uno de los asistentes, con las consiguientes anécdotas que ello ha propiciado a lo largo de los años.




Código trinario.

viernes, 11 de abril de 2014

Marky Ramone's brown Ale


Hoy ha sido el inicio de los tres días que durará la nueva edición del Barcelona beer festival y que tendrá lugar en el museo marítimo. En él se promueve el reconocimiento de la cultura artesana y de calidad de más de 300 cervezas artesanas, entre las cuales se encuentra, y se ha presentado en la barra Meet the brewer, la nueva Guineu: Marky Ramone’s natural brown Ale. Es un tipo de cerveza originaria del norte de Inglaterra, donde el batería de los Ramones visitó las mejores fábricas, y de cuya experiencia obtuvo el ideal que quería conseguir. Debe el nombre a su color, y en ella se percibe la malta y leves sabores de caramelo y chocolate.


Marky distingue una buena cerveza cuando la prueba, y quería conseguir que fuera oscura y de gusto muy fuerte. Ya hecha, la degustó sin alcohol, porque hace treinta años que no bebe debido a su adicción, que le costó la salida temporal de los Ramones. El lúpulo la hacía demasiado amarga, por lo que le añadió un poco más de carbónico para endulzarla, ahora es perfecta. Además, parte de la venta es destinada a caridad, al igual que con el resto de sus productos.


No es la primera vez que Marky compagina su pasión por la música con la gastronomía, dado que tiene su propio helado, el Marky Ramone’s cookies, y salsa, la Brooklyn’s own marinata pasta sauce, de la cual tardó seis meses en hacer la receta; su abuelo era chef y jefe de cocina en el famoso club nocturno Copacabana de New York, donde cocinaba para todo tipo de actores famosos. La inspiración y motivo de hacerla fue verlo cocinar en casa, lo que le supone un gran recuerdo. También dispone de un negocio de comida callejera ambulante en la misma ciudad, donde se pueden probar hasta cuatro variedades de albóndigas: la Marky Ramone’s cruisin’ kitchen.




Justo al ir a recoger las acreditaciones en el festival de la cerveza, Marky acababa de finalizar una sesión fotográfica y hemos entrado con él, de hecho, la propia organización al vernos juntos han dudado si éramos del staff o acreditados. A su llegada a la barra Meet the brewer, ha empezado a dar la mano y a servir su propia cerveza. Poco después me he encontrado detrás del stand con él, ha sido el momento en que me ha firmado los vinilos de los discos Road to ruin, End of the century y Brain drain. En el segundo no ha podido evitar dibujarle un bigote a Johnny Ramone, dejando para la imaginación como a quien ha querido caracterizarlo.





Durante la noche la acción se ha trasladado a la sala Razzmatazz, donde Marky ha estado pinchando en la sala principal. Al llegar, le he podido dar dos entradas de sus conciertos con la banda Blitzkrieg en Barcelona para que me las firmara, y luego he podido acceder a la cabina para hacerme una foto con él. Al ver mi camiseta, que compré precisamente en el primer concierto donde lo vi en directo, me ha dado la mano. Debo decir que he preferido la música de las sesiones anteriores que he disfrutado con él, pero a pesar de ello y que se me ha hecho especialmente corta la duración, sigue siendo un placer escuchar temas que normalmente no caerían, por supuesto siendo numerosos de ellos de los Ramones.


Do you wanna dance?

domingo, 23 de marzo de 2014

El crèdit


Hoy ha tenido lugar la función de la obra El crèdit en el teatro La Villarroel de Barcelona. Jordi Boixaderas y Jordi Bosch encarnan respectivamente, a un solicitante de un crédito en una sucursal bancaria y al director de esta. El escenario, que se compone básicamente de una mesa de oficina con dos sillas, está situado en medio de la sala y rodeado completamente por las butacas, y su base consiste en una plataforma que gira lentamente durante toda la representación.


De este modo, la movilidad de 360 grados permite acercar a más público al escenario proporcionando a todos la misma visibilidad; no solo eso, sino que la obra es tan cercana que no requiere amplificación de sonido, y las voces que se oyen provienen directamente de los actores. Lejos de presentarlo como una tragedia, a pesar de los tiempos que corren, se trata más bien de una crítica constante llena de humor satírico, no tan solo del sistema financiero, sino también de las relaciones personales.


Puede asemejarse una situación cotidiana y habitual la que se expone, pero no se convierte precisamente en una guía de ejemplo de los pasos a seguir para solicitar un crédito, a pesar de parecer cumplir dichos requisitos en el primer periodo de tiempo de la obra. No obstante, con el transcurso de esta, la negociación se torna en discusión ganando terreno en lo sentimental, y el propio empleado de banca se ve involucrado personalmente. Como si de un catalizador desencadenante se tratara, la necesidad del solicitante afecta irremediablemente a la vida familiar del director, en una evolución argumental totalmente inesperada.


El actor catalán Jordi Boixaderas combina su carrera con la de doblaje, siendo su voz reconocida como la del actor que a día de hoy más veces ha doblado: Russell Crowe. También es voz habitual de Sean Bean, y de muchos otros conocidos actores tales como, por ejemplo, Daniel Craig en su personaje de James Bond o Gerard Butler como Leónidas en 300. Toda una voz.


Trabajé en un banco y allí perdí toda la vergüenza.